No hay prisa en ser humano.
Tenemos todo el tiempo del mundo,
una larga lista de mañanas con nombre
y número de lista.
Y allá, en una página cualquiera,
la consumación, la otra vida, la vida verdadera
o lo que usted prefiera.
No hay prisa, hombre, en ser humano.
Con tantos libros que leer,
Con tantas mujeres a quien amar,
Con tantas liberaciones definitivas
¿A qué afanarse?
No hay prisa en ser humano.
Si me apuras, no sabría por donde
empezar. Si me apuras, no se de que
me hablas.
Con tantos niños llorando
Con tanta hambre en el mundo
Contento me tienes.
No hay prisa, hombre, en ser humano.
Pero alguien tiene que hacerlo.
Aunque sea uno solo,
Para que no nos llegue el sol
Y nos explote
Y pidamos al tiempo, al cielo
una oración, un monumento.
In memoriam.
miércoles, 25 de febrero de 2015
domingo, 22 de febrero de 2015
El último hombre
¿Podremos ser?
Ayer el volatinero fue aplaudido y ensalzado por el pueblo con mandíbulas descolgadas.
Su promesa es la del último hombre, que desconoce el deseo y la estrella.
"Nosotros hemos inventado la felicidad". Salud y larga vida, canta la rana, y mientras canta y ríe nos aborrece y su risa es hielo.
En su hogar no entrará el invierno. Ya ha robado las llaves del desguace.
Ayer el volatinero fue aplaudido y ensalzado por el pueblo con mandíbulas descolgadas.
Su promesa es la del último hombre, que desconoce el deseo y la estrella.
"Nosotros hemos inventado la felicidad". Salud y larga vida, canta la rana, y mientras canta y ríe nos aborrece y su risa es hielo.
En su hogar no entrará el invierno. Ya ha robado las llaves del desguace.
jueves, 19 de febrero de 2015
Los San Pedros
Es el alba del nuevo mundo. Aparecen los guardianes bien pertrechados. Los San Pedros.
Una mirada fría, educada en una doctrina incógnita. Una altura de gigantes.
Los ya nacidos antes del advenimiento, corremos agitados de un lado a otro. Ninguna certeza de atravesar el portal. Para nosotros las marcas con las que escriben los serafines en nuestra piel, en nuestro ánimo, en nuestra intención, son invisibles.
De un lado la llama. Del otro la promesa.
Hay agrupaciones, ejércitos de mendicantes...Todos claman por su derecho al purgatorio.
Está asomando la luna, la brisa trae el aliento de los jazmines.
Seguiré por aquí.
Una mirada fría, educada en una doctrina incógnita. Una altura de gigantes.
Los ya nacidos antes del advenimiento, corremos agitados de un lado a otro. Ninguna certeza de atravesar el portal. Para nosotros las marcas con las que escriben los serafines en nuestra piel, en nuestro ánimo, en nuestra intención, son invisibles.
De un lado la llama. Del otro la promesa.
Hay agrupaciones, ejércitos de mendicantes...Todos claman por su derecho al purgatorio.
Está asomando la luna, la brisa trae el aliento de los jazmines.
Seguiré por aquí.
lunes, 16 de febrero de 2015
La Excepción
Sometidos a la luz viven los fantasmas.
Sometidos y anhelantes de vacío. Buscan resquicios entre la imaginación de los vivientes para alcanzar ese anhelo.
Y los hallan.
Desparramadas sobre la piel del mundo encuentra el indagador las huellas de sus victorias.
Pero es la suya una lucha vana.
Sujeta a no se qué misterios discurre esta maravillosa excepción que nombramos vida.
Que hasta en la lava hirviente se encabalga.
Sometidos y anhelantes de vacío. Buscan resquicios entre la imaginación de los vivientes para alcanzar ese anhelo.
Y los hallan.
Desparramadas sobre la piel del mundo encuentra el indagador las huellas de sus victorias.
Pero es la suya una lucha vana.
Sujeta a no se qué misterios discurre esta maravillosa excepción que nombramos vida.
Que hasta en la lava hirviente se encabalga.
viernes, 6 de febrero de 2015
El reino del ensueño
De los cuatro tesoros que Kublai Khan entregó Marco Polo como presente de despedida, el viajero prefirió la inmortalidad, y es por ello que se haya presente entre nosotros y reina en el reino del ensueño.
De otros dos nada se sabe. Quizás se perdieron en el viaje de regreso o estén formando parte del ajuar de una sirena, señora de la Secta del Mar.
El último, el secreto de la Buena Vida, fue entregado por Marco Polo a un compañero de travesías, como prenda por hacerle de escudo ante un navajazo en una noche turbia en un puerto oscuro.
Del receptor del regalo solo se sabe que se llamaba Martín. Su pista se perdió en los puertos de Berbería.
Pasados los siglos, Luis Rosales se topó con él.
Astuto, el poeta supo convencerlo para que le compartiera el secreto.
Y esto fue lo que aprendió: "Dicen los sabios de Oriente que alcanzará la buena vida aquel hombre que sepa dirigir su vida azucenamente hacia la tarde..."
Luis Rosales que estás en los cielos.
De otros dos nada se sabe. Quizás se perdieron en el viaje de regreso o estén formando parte del ajuar de una sirena, señora de la Secta del Mar.
El último, el secreto de la Buena Vida, fue entregado por Marco Polo a un compañero de travesías, como prenda por hacerle de escudo ante un navajazo en una noche turbia en un puerto oscuro.
Del receptor del regalo solo se sabe que se llamaba Martín. Su pista se perdió en los puertos de Berbería.
Pasados los siglos, Luis Rosales se topó con él.
Astuto, el poeta supo convencerlo para que le compartiera el secreto.
Y esto fue lo que aprendió: "Dicen los sabios de Oriente que alcanzará la buena vida aquel hombre que sepa dirigir su vida azucenamente hacia la tarde..."
Luis Rosales que estás en los cielos.
lunes, 2 de febrero de 2015
Salarios de Subsistencia
Ocupado en la observación del devenir del mundo no hallo mas que desconsuelo y fatiga en la contemplación de los titulares de prensa y en las opiniones generalizadas.
El eco de unas ideas repetidas y desgastadas por repetidas y vueltas a repetir...Ideas que son palabras que nada significan y que a nada comprometen.
Una lectura de ayer me trajo hasta aquí hoy:
Los saberes se obtienen despacio, pero estamos en un mundo de prisas.
Las respuestas ya están escritas.
El eco de unas ideas repetidas y desgastadas por repetidas y vueltas a repetir...Ideas que son palabras que nada significan y que a nada comprometen.
Una lectura de ayer me trajo hasta aquí hoy:
"...Métense a lumbreras gentes que fuera de su química, su física, su mineralogía, su zoología nada han aprendido acerca del mundo...
...Es fácil que hayan oído alguna vez en la escuela que existieron un Platón, un Aristóteles, un Locke y un Kant; pero como esos señores no manejaron crisoles ni retortas, ni embalsamaron monos, no merecen que se les conozca más de cerca...
...Deberían saber que son unos ignorantes, a quienes queda aun mucho por aprender antes de poderse meter a hablar de ciertas cosas..."Estas palabras son de Schopenhauer y las escribió en el prólogo de su "Sobre la voluntad en la naturaleza".
Los saberes se obtienen despacio, pero estamos en un mundo de prisas.
Las respuestas ya están escritas.
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